domingo, 6 de noviembre de 2011

Un fin en mente.

Segundo hábito, comenzar con un fin en mente.
Entiendo que muchas de las cosas que a veces he llevado a cabo fueron sin un fin, fueron sin pensar totalmente en el cómo y el por qué, comenzar con un fin en mente, significa visualizar hacia donde queremos llegar, que queremos lograr. No precisamente se refiere a cosas y logros  materiales, esto comprende nuestra visión de vida, de nuestras acciones diarias; ¿Cómo queremos que nuestra familia nos vea y recuerde, nuestros amigos, nuestros compañeros de trabajo, cuando ya no estemos en este mundo?.
Lo que queremos, no precisamente coincide con cómo queremos que nos recuerden y posiblemente en esto encontremos lo que realmente buscamos y podría ser nuestra definición de éxito, lo que realmente queremos lograr en la vida.
Para visualizar un fin en mente, es muy sencillo, es como hacer una casa. Primero la pensamos, la imaginamos, lo sentimos, ya que tenemos la idea, lo plasmamos en un plano, lo revisamos que contenga todo lo que visualizamos y posteriormente la construimos. “Todas las cosas se crean dos veces” Son dos tipos de creaciones una creación mental y una creación física.
Un fin en mente es un principio de liderazgo personal, es el terreno. Para la creación mental, se requiere liderazgo, poder ver más allá, de lo que normalmente se ve; La creación física, es la administración, es la ejecución del fin en mente “administrar es hacer bien las cosas, el liderazgo es hacer las cosas correctas”, por lo tanto la administración no es liderazgo y muchas veces nos perdemos en la administración, en las cosas cotidianas, en las urgencias y dejamos de ver los importante tanto en las empresas, los negocios, como la familia. Como padres nos centramos en el control, la eficiencia, las reglas (la administración) y dejamos de ver el avance, el propósito, la familia (liderazgo).
La proactividad de base en el privilegio humano de la autoconciencia y para ampliar nuestra autoconciencia y liderazgo  personal tenemos dos privilegios adicionales la imaginación y la conciencia moral. Con la imaginación podemos visualizar todas las potencialidades que tenemos como individuos y con la conciencia moral podemos ver las leyes o principios universales que aplicaremos para realizar nuestros planes, con ayuda de la autoconciencia podemos reescribir cada guion de nuestras vidas, podemos cambiar nuestros paradigmas que van de acuerdo con nuestro fin. Nosotros podemos elegir.
“Empezar con un fin en mente, significa enfocar mis roles en la vida, teniendo claros mis valores y mi orientación. Significa ser responsable de mi propia y primera creación, reescribir mis guiones de modo que los paradigmas de los que surgen mi conducta y mis actitudes sea congruentes con mis valores más profundos y estén en armonía con los principios correctos.”   

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